martes, 15 de septiembre de 2020

- Los dolores de la Virgen Maria


Himno: ESTABA LA MADRE DOLOROSA 

La Madre dolorosa estaba
junto a la cruz, y lloraba
mientras el Hijo pendía;
cuya alma triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,
fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y afligida
estaba la Madre herida,
de tantos tormentos llena!
Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

¿Y cuál hombre no llorara
si a la Madre contemplara
de Cristo en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vio a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.
Vio morir al Hijo amado
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!,
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo. Amén.



LA MADRE ESTABA JUNTO A LA CRUZ (Sermones de san Bernardo, abad)

El martirio de la Virgen queda atestiguado por la profecía de Simeón y por la misma historia de la pasión del Señor. Éste -dice el santo anciano, refiriéndose al Niño Jesús- está predestinado por Dios para ser signo de contradicción; tu misma alma -añade, dirigiéndose a María- quedará atravesada por una espada.

En verdad, Madre santa, atravesó tu alma una espada. Por lo demás, esta espada no hubiera penetrado en la carne de tu Hijo sin atravesar tu alma. En efecto, después que aquel Jesús -que es de todos, pero que es tuyo de un modo especialísimo- hubo expirado, la cruel espada que abrió su costado, sin perdonarlo aun después de muerto, cuando ya no podía hacerle mal alguno, no llegó a tocar su alma, pero sí atravesó la tuya. Porque el alma de Jesús ya no estaba allí, en cambio la tuya no podía ser arrancada de aquel lugar. Por tanto, la punzada del dolor atravesó tu alma, y por esto, con toda razón, te llamamos más que mártir, ya que tus sentimientos de compasión superaron las sensaciones del dolor corporal.

¿Por ventura no fueron peores que una espada aquellas palabras que atravesaron verdaderamente tu alma y penetraron hasta la separación del alma y del espíritu: Mujer, ahí tienes a tu hijo? ¡Vaya cambio! Se te entrega a Juan en sustitución de Jesús, al siervo en sustitución del Señor, al discípulo en lugar del Maestro, al hijo de Zebedeo en lugar del Hijo de Dios, a un simple hombre en sustitución del Dios verdadero. ¿Cómo no habían de atravesar tu alma, tan sensible, estas palabras, cuando aún nuestro pecho, duro como la piedra o el hierro, se parte con sólo recordarlas?

No os admiréis, hermanos, de que María sea llamada mártir en el alma. Que se admire el que no recuerde haber oído cómo Pablo pone entre las peores culpas de los gentiles el carecer de piedad. Nada más lejos de las entrañas de María, y nada más lejos debe estar de sus humildes servidores.

Pero quizá alguien dirá: «¿Es que María no sabía que su Hijo había de morir?» Sí, y con toda certeza. «¿Es que no sabía que había de resucitar al cabo de muy poco tiempo?» Sí, y con toda seguridad. «¿Y, a pesar de ello, sufría por el Crucificado?» Sí, y con toda vehemencia. Y si no, ¿qué clase de hombre eres tú, hermano, o de dónde te viene esta sabiduría, que te extrañas más de la compasión de María que de la pasión del Hijo de María? Éste murió en su cuerpo, ¿y ella no pudo morir en su corazón? Aquélla fue una muerte motivada por un amor superior al que pueda tener cualquier otro hombre; esta otra tuvo por motivo un amor que, después de aquél, no tiene semejante.
«Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: Mujer, ahí está tu hijo. Luego dijo al discípulo: Ahí está tu madre. Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él». (Jn 19, 25-27)
  Ponte en manos de María para que ella lo ofrezca al Señor. Todos cabemos en esta entrega, María recibiendo a Juan como hijo nos ha recibido a cada uno de nosotros como hijos suyos. Habla confiadamente con tu Madre hoy y exprésale tu cariño de hijo, compartiendo con ella cualquier inquietud de tu corazón, cualquier situación que tengas con un hermano.
   Encomienda tu vida a ella, y encomienda a ella las intenciones y necesidades de los que amas. Entrega a su Inmaculado Corazón los casos complicados que no sabes resolver, las vidas de las personas que están lejos de Dios, y siguiendo el consejo de tantas apariciones marianas, pide por la conversión de los pecadores para que se arrepientan de sus malas acciones, cambien sus vidas y se salven.
Toma un descanso para cerrar el día. Concéntrate en tu respiración. Revive el día siguiendo con la imaginación las cosas de las que has podido disponer para trabajar.
-Agradece los medios a tu alcance, ropa, alimento, cosas de la casa. 
-¿Qué quieres agradecer? 
-¿Hay cosas que no te ayudan, que te distraen o que te apegan?
-Pide perdón y proponte compartir con generosidad de lo poco o mucho que tienes.

domingo, 13 de septiembre de 2020

- Mapas sobre la Biblia 1

1- Mapa de los dos continentes: América y Europa-Asia
(el color verde intenso es la China, no darle mayor significado)

2- Africa del Norte,  el sur de Europa, Mar Mediterráneo y los paises del Oriente Medio:

*Ver donde se situan los paises implicados en la Biblia (Israel, Egipto, Siria, Iran, Iraq, Turquia, Grecia, Roma....

3- Paises de la cuenca del Mediterraneo:España, Francia, Italia, Grecia, Turquia, Norte de Africa (Marruecos, Argelia, Tunez, Libia), Egipto, Israel, Libano, Siria, Jordania...:




















4- Mapa de los Viajes de Abraham 1:


5-Mapa de los Viajes de Abraham 2:

6- Mapa de la salida de Abraham desde Ur a Canaan:


Abraham y Sara con su familia salen de Ur hacia Canaan


Abraham, Sara, Isaac y Jacob llegan a Egipto:

Padan-Aram y Harán 

Padan- Aram

Padan-Aram es el nombre del Antiguo Testamento para Siria y Mesopotamia y algunas veces se usa para Siria solamente. Era la tierra cultivable de Siria y, aunque abarcaba el gran llano entre los ríos Tigris y Éufrates y colinda al oriente con el río Éufrates.

Harán

Harán fue edificada por Taré, cuando con su familia, incluyendo a Abraham, se detuvo allí en la jornada a Egipto. Era la intersección de los caminos yendo de norte a sur y de este a oeste. Ahí se unían los caminos de Damasco, Nínive y Carquemis. La gente de Aram retuvo mucho tiempo el idioma caldeo y la adoración a los dioses caldeos. Era la antigua sede del templo y de la adoración a la diosa de la luna, Sin.

Menciones en la Biblia

  • Fue establecida por Aram, hijo de Sem (Gén 10:22).
  • Taré emigró de Ur a Harán, donde murió (Gén 11:31-32). Abraham viajó de allí hacia Canaán (Gén 12:1-5).
  • La ciudad de Nacor donde Abraham obtuvo una esposa para Isaac (Gén 24).
  • La escena del destierro de Jacob y su casamiento (Gén 27-31).
  • Sus dioses son mencionados a Ezequías por Rabsaces (2Re 19:12; Isa 37:12) (dos pasajes iguales).
  • Un gran centro comercial (Eze 27:23).
  • Oseas menciona a esta ciudad (Ose 12:12).
  • Mencionada por Esteban (Hch 7:2-4).
7- Mapa de los Diferentes Reinos que leemos en la Biblia

8 - Mapa Naciones y culturas en los tiempos del Antiguo Testamento


9- Mapa de Israel desde el satélite

10 Mapa de los peregrinos a Tierra Santa


11- Mapa de la Ciudad antigua de Jerusalén y sus 4 barrios


12- Un dibujo de la Jerusalén en tiempos de Jesús

















miércoles, 22 de noviembre de 2017

- Científico alemán de ateo a creyente

De ateo convencido a científico creyente: “no me he convertido en cristiano negando la ciencia sino gracias a ella”

Soy un científico alemán, cristiano católico y me opongo firmemente al ateísmo, el materialismo, el naturalismo y el cientifismo. No he llegado a ser cristiano a pesar de ser un científico, sino por eso. […] Soy escéptico de la teoría neodarwinsta de la macroevolución y apoyo la teoría del Diseño Inteligente por razones puramente científicas”.
De esta forma se define el científico y reconocido paleontólogo alemán Günter Bechly, miembro del Centro de Ciencia y Cultura del Discovery Institute, quien fue represaliado tras renunciar a su ateísmo
Nacido y formado en una familia secular y agnóstica, hasta los 30 años a Bechly (ocho especies de insectos llevan su nombre) solo le interesaba “la naturaleza y las ciencias naturales”, completamente ajeno a la experiencia de Dios, recuerda.
Del ateísmo…
Sin embargo, en 2009 sucedió algo que le cambió la vida y, de la mano de la ciencia, llegó su conversión. Ese año fue invitado por el Museo de Historia Natural de Stuttgart, en Alemania, a celebrar el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin organizando una relevante exposición titulada: ‘Der Fluss des Lebens. 150 Jahre Evolutionstheorie’ (‘El flujo de la vida. 150 años desde la Teoría de la Evolución’), según una información publicada recientemente en Portaluz.
El propósito de Bechly en esa exposición era conseguir que los visitantes rechazaran los argumentos del Diseño Inteligente y el Creacionismo, confrontados a la teoría de la evolución. Es decir que salieran de la exposición debilitados en la fe en un Dios Creador y la verdad revelada.
De esta manera, el científico se propuso presentar con rigurosidad la mejor literatura al respecto al mismo tiempo que la obra principal de Darwin, El Origen de las Especies, junto a una pedagógica maqueta que validaba sus ideas.
Cabe recordar que Bechly era admirador de Richard Dawkins, científico que ha calificado la fe en Dios como “delirio” y al creacionismo como “falsedad ridícula y que causa estupidez”.
…a la conversión de la mano de la ciencia
Sin embargo, cuenta este paleontólogo que, cuando tuvo en sus manos los libros de varios defensores del Creacionismo, una literatura que consideraba despreciable, para su sorpresa se dio cuenta de que los argumentos que presentaban no eran frágiles ni alejados de un adecuado raciocinio, como presuponía.
De esta manera, pronto confirmaría que “los dogmáticos no están exclusivamente en el lado religioso, sino también muy fuertemente en el lado de los materialistas y biólogos evolutivos, quienes definitivamente evitan transparentar la discusión”, como denunciaba posteriormente en un vídeo (original en alemán) donde Bechly testimonia su conversión de ateo materialista a creyente en Dios, nacida en aquel año de la mano precisamente de la ciencia.
Tal como le ocurrió al leer aquellos libros sobre el Creacionismo, en el vídeo advierte de que “esto no sonará tan religioso, sino más bien expresa argumentos científicos”.
Los partidarios del evolucionismo, dice Günter, no daban respuesta o estas eran insuficientes a las interrogantes que comenzó a plantear. ¿Cómo iba a ser posible para los seres vivos dar pasos evolutivos gigantescos en períodos de tiempo muy cortos? les interpelaba.
Matemáticamente, estos períodos no podían conciliarse con los postulados de la genética evolutiva. Otro punto crucial de su crítica estaba centrado en que no existen hallazgos fósiles de supuestas especies de transición entre los grupos que evolutivamente descenderían unos de otros.
Represalias por seguir las huellas del Creador
Después hacer pública su conversión y críticas, llegaron las represalias: Bechly fue forzado a presentar la renuncia al cargo que tenía en el Museo de Historia Natural de Stuttgart, aunque ese hecho no detuvo su proceso de conversión a Cristo, sino que le motivó a seguir compartiendo el diálogo fe-ciencia en el que creía firmemente.
“No me he convertido en cristiano negando la ciencia sino gracias a ella. Mi conversión se basó exclusivamente en una evaluación crítica de datos empíricos y argumentos filosóficos, siguiendo la evidencia”, insiste.
“Soy escéptico de la teoría darwiniana de la evolución y apoyo la teoría del Diseño Inteligente por razones puramente científicas y metafísicas… Estoy convencido de que el diseñador inteligente es Dios”, concluye.


https://es.aleteia.org/2017/11/21/de-ateo-convencido-a-cientifico-creyente-no-me-he-convertido-en-cristiano-negando-la-ciencia-sino-gracias-a-ella/?utm_campaign=NL_es&utm_source=daily_newsletter&utm_medium=mail&utm_content=NL_es

lunes, 20 de noviembre de 2017

- Estar cegado y cómo poder curarse

En nuestra sociedad actual hay muchos que viven como ciegos: hay personas cegadas por el egoísmo, por el dinero, por el egocentrismo, por el trabajo, por el poder, por el individualismo, por el sexo, por el triunfalismo, por la comodidad… y la mayoría de estos ciegos están "increpados", al igual que en el evangelio por el que va delante de todos ellos, “el maligno”, (el mismo que tentó al Señor en el desierto) intentando envolverlos con una gran habilidad dentro de su punto de vista, haciéndonos ver que todo por lo que estamos cegados es lo mejor, haciéndonos incapaces de ver más allá de las palabras o de las ideas que el “maligno” nos introduce en nuestro corazón y en nuestro interior, haciéndonos pensar que con ello evitaremos todos nuestros sufrimientos y necesidades
Texto del Evangelio:“En aquel tiempo, sucedió que, al acercarse Jesús a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús el Nazareno y empezó a gritar, diciendo: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!». Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!». Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó: «¿Qué quieres que te haga?». Él dijo: «¡Señor, que vea!». Jesús le dijo: «Ve. Tu fe te ha salvado». Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios. (Lc18,35-43).
Los personajes del evangelio son: el ciego, Jesús, la gente en camino con Jesús hacia Jerusalén...
El ciego: Lucas omite su nombre; simplemente es un ciego y mendigo a la entrada de Jericó. Del ciego se nos dice que oye, pregunta, que empieza a gritar.... que grita mucho más fuerte. Lo que pide no es una limosna. No pide una ayuda para comer. Va directamente a la raíz de su exclusión y su condición: “Hijo de David, ten compasión de mi”. A la pregunta de Jesús “¿qué quieres que te haga”? responde el ciego exponiendo su necesidad fundamental: ¡Señor, que vea!. Recobró la vista. Siguió al Hijo de David.
El personaje central de este relato milagroso es Jesús el Nazareno. Recibe también el título de Hijo de David y Señor. Pasa y va camino de Jerusalén; escucha los gritos del ciego; se para; lo manda traer, le pregunta: ¿Qué quieres que te haga?. Lo cura con un lacónico mandato lleno de autoridad: “Ve. Tu fe te ha salvado”. No se refiere explícitamente a la ceguera: muestra que el encuentro confiado con él, resulta ser curativo, iluminador y salvador.
El tercer personaje de la narración es la gente que acompaña a Jesús. Informan al ciego de lo que pasa; le increpan para que se calle; acercan el ciego a Jesús. Son testigos de la curación. La ven y alaban a Dios uniéndose a la alabanza del curado.
A través de esta narración, Dios nos habla a nosotros hoy; nos sale al encuentro. ¿Qué palabra escuchamos? ¿Con qué personaje me identifico hoy al escuchar la narración? ¿Qué palabras del texto me resuenan más dentro? ¿Qué palabras o acciones necesito repetir hoy?.
-Este evangelio sobre el ciego de Jericó nos insiste que la única fuerza que transforma es la FE en el Señor, solamente los que creen en Él y confían en Él ven. Este evangelio nos demuestra que la fe es un grandísimo y poderoso recurso sin límites por la cual lograremos todo aquello que queramos o necesitemos.
 En nuestra sociedad actual hay muchos ciegos,(posiblemente, yo, uno de ellos), hay personas cegadas por el egoísmo, por el dinero, por el egocentrismo, por el trabajo, por el poder, por el individualismo, por el sexo, por el triunfalismo, por la comodidad… y la mayoría de estos ciegos están increpados, al igual que en el evangelio, increpados por el que va delante de todos ellos, “el maligno”, el mismo que tentó al Señor en el desierto, intentando envolverlos con una gran habilidad dentro de su punto de vista, haciéndonos ver que todo por lo que estamos cegados es lo mejor, haciéndonos incapaces de ver más allá de las palabras o de las ideas que el “maligno” nos introduce en nuestro corazón y en nuestro interior, haciéndonos pensar que con ello evitaremos todos nuestros sufrimientos y necesidades
Hay que tener la misma fe que tuvo el ciego del evangelio, tenemos que ponernos en presencia del Señor y pedir su gracia para que nos haga ser conscientes de nuestras cegueras, tenemos que ser insistentes con una fe y confianza en el Señor enormemente grande y si es conveniente, ¡gritándole! en nuestro interior diciéndole: Señor dame tu luz y tu sabiduría para poder ¡VER!, pedirle y gritarle, «¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!», y seguramente “el maligno” seguirá increpándonos para que nos callemos, nos quiere seguir teniendo en sus redes, pero nosotros, tenemos y debemos insistir, gritar no con los labios sino con el corazón, con una fe que brote verdaderamente desde el corazón, con un corazón abierto y que con fie con el Señor, Él nunca nos falla ni nos fallará, hablarle sin rodeos y directos al grano: «Señor, que vea otra vez.» y si se lo pedimos con humildad suplicando su misericordia, hablándole y diciéndole lo que nos pasa, que problema tenemos, sin grandes o elocuentes discursos, sin palabrerías, a pesar que el Señor ya sabe lo que nos pasa y lo que queremos, pero quiere que nosotros dialoguemos con Él, que hablemos con Él como con un amigo, sentiremos como el Señor nos escucha y nos dice en lo más profundo de nuestro corazón y de nuestra alma; «¿Qué quieres que haga por ti?» y entonces según nuestra fe se nos concederá lo que le pidamos.
Hoy tenemos la oportunidad de pedirle al Señor que nos dé una fe muy grande para sentirle siempre que está con nosotros, que nos de la habilidad, la luz y la sabiduría para que podamos ver todo bajo su punto de vista, que nos permita glorificarle y adorarle siempre por no dejarnos solos en nuestros problemas y tristezas, pidámosle que también aumente grandemente nuestra fe para que seamos capaces de experimentar y sentir su amor en nuestras pruebas cotidianas y en nuestras dificultades.

sábado, 18 de noviembre de 2017

- el Purgatorio, misericordia de Dios

El Purgatorio es una gran misericordia de Dios

El individuo que muere como amigo de Dios, pero insuficientemente maduro en el Amor, ha de pasar por una purificación. Tal individuo, seguro ya de su eterna salvación, sufre de todos modos un proceso que perfecciona sus disposiciones.
“Los que mueren en la gracia y la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su salvación eterna, sufren una purificación después de su muerte, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en el gozo de Dios". .
¿Qué nos dice la revelación acerca de este misterio? Hallamos indicios preciosos en la Escritura, que sirven de base para la doctrina de purificación post-mortal. Por una parte, está la insistencia bíblica en la santidad de Dios, que reclama del hombre una cierta preparación para acceder a la presencia divina. La ley vetero-testamentaria sobre la pureza legal estaba encaminada a inculcar esta idea en el pueblo elegido, al estipular a quienes debían participar en el culto, ritos previos de purificación.
En la predicación de Jesús también encontramos la misma invitación fundamental: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. Dios santo pide -y facilita- una santidad correspondiente en el hombre. Es razonable pensar que, si una persona muere libre de pecado mortal pero sin haber coronado su camino de santidad -“la santificación, sin la cual la cual nadie puede ver a Dios- su historia de perfeccionamiento prosiga tras la muerte.
Además, la Sagrada Escritura refrenda la práctica de oración de impetración que hacen los vivos por los muertos: ‘santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que queden libres de sus pecados’. Los cristianos, ya desde los primeros siglos, vivieron esta práctica, expresión de su fe en la comunión de los santos. La Iglesia de los peregrinos desde los primeros tiempos del cristianismo tuvo perfecto conocimiento de esta comunión de todo el Cuerpo Místico de Jesucristo, y así conservó con gran piedad el recuerdo de los difuntos, y ofreció sufragios por ellos.
Los creyentes se sentían movidos a ofrecer esas oraciones, además, al comprobar que en la vida real diferentes personas alcanzan grados diversos de santidad: algunas, un grado tan alto que, nada más morir, son tratadas espontáneamente por los fieles como intercesores ante Dios; y otras que, aun habiendo vivido cristianamente, son encomendadas a la misericordia divina, para que sean admitidas al descanso eterno.
La lógica del Amor
La doctrina del purgatorio nos recuerda que, para un sujeto con uso de libertad, una cierta preparación –acompasada por la gracia- es necesaria para ser admitido al consorcio trinitario. Hay un camino que recorrer que, si no llega a consumarse en esta vida, debe terminarse luego. El misterio de maduración post-mortal es sumamente congruente con la santidad, justicia y amor de Dios. "El purgatorio es una misericordia de Dios, para limpiar los defectos de los que desean identificarse con Él".
Así, el individuo que muere en gracia pero con imperfecta santidad ya está salvado, pero su plena comunión con la Trinidad queda retrasada mientras no posea la suficiente madurez en el amor y la santidad (aunque la dilación no se puede medir con categorías terrenas: (minutos, meses o años.). El retraso implica, para el difunto, una experiencia dolorosa y gozosa a la vez. Se ve a sí mismo unido a Cristo, pero no cabalmente cristificado todavía.
La plena comunión con el Señor, con el Padre y con el Espíritu Santo, está ya casi al alcance, al no interponerse ningún obstáculo permanente; sin embargo, el sujeto se percibe a sí mismo inmaduro para tal consorcio. Su amor se traduce entonces en dolor, por la tardanza del encuentro con el Amado.
Sta. Catalina de Génova (s. XV) afirma que el fuego que experimentan el alma en el purgatorio no es otro que la pena que brota al comprobar, por una parte, que ningún pecado serio obstaculiza la unión con Dios, y al descubrir, por otra, que el estado de santidad imperfecta impide acercarse plenamente . Se trata, pues, de una pena de retraso; del amor nace el dolor, y el mismo dolor perfecciona finalmente el amor.
La Iglesia, en sus ritos funerales y sus oraciones por los muertos, así como en la celebración del Día de Todos los difuntos, recuerda a los fieles el valor de los sufragios por los muertos. Realmente es posible esta sobrenatural comunicación de bienes, gracias a la comunión de los santos. El hecho nos recuerda nuestra realidad como seres-en-relación: “Ningún ser humano es una mónada cerrada en sí misma... Nadie se salva solo... Mi intercesión en modo alguno es algo ajeno para el otro, algo externo, ni siquiera después de la muerte. En el entramado del ser... mi oración por él... puede significar una pequeña etapa de su purificación”. .
La eficacia de las oraciones de los vivos por los difuntos se comprende mejor a la luz de la pertenencia de los cristianos a Cristo. El Señor, desde su sede a la derecha del Padre, ora incesantemente por los vivos y muertos; y los que están incorporados a Él pueden pedir juntamente con Él: Vox una, quia caro una, dice S. Agustín. Como parte del “Cristo Total” –según la terminología agustiniana -, los cristianos podemos rezar por los difuntos con la seguridad de que el Padre nos escucha.
*Fr. J. José Alviar, Universidad de Navarra

viernes, 14 de febrero de 2014

- El amor vivido con Jesucristo


“El amor de Cristo a la Iglesia es el modelo de toda relación matrimonial»

…”el Señor Jesús, al elevar el matrimonio a la categoría de sacramento, nos está brindando la posibilidad de asistirnos con su gracia, de restaurarnos con su amor, de hacer eternamente todas las cosas nuevas. Esto es lo que sucede en nuestro corazón cuando se recibe este sacramento. El matrimonio es para aquellos que quieren abrazar el proyecto de vida más alto y más bello que el hombre puede soñar….”

¿Qué significa ser novios? ¿A qué se va cuando se comienza una relación?
Es urgente recuperar la palabra novios. Muchas veces se sustituye por pareja, la chica con la que estoy, etc. Pero novio viene de nuevo; es decir, que esa persona con la que estoy compartiendo mi vida tiene la capacidad de hacerlo todo nuevo. Alguien que empieza un noviazgo vive su rutina como siempre, pero hay algo distinto, algo que le hace vivir todo con una alegría diferente, con una fuerza que antes no estaba presente.
El noviazgo es una época de discernimiento, un tiempo para ver si aquello que nació como una intuición se va convirtiendo en una certeza: que esa persona es la que Dios me ha regalado para que pueda experimentar la belleza de su amor. Por eso, el tiempo del noviazgo no se puede vivir superficialmente. Muchas veces creemos que el objetivo es el matrimonio, pero el auténtico objetivo es el discernimiento.

Muchos dicen: Nosotros no necesitamos un papel para saber que nos queremos...
Es verdad que no se necesita un papel para saber que hay amor. El amor es algo que se vive, no se puede encerrar en un contrato. Pero quien entienda así el matrimonio es que no ha descubierto qué es lo que sucede en el corazón cuando recibimos un Sacramento. Si miramos seriamente nuestras vidas, comprobamos que no podemos vivir al 100% cada instante de la vida. Por mucho que nos lo propongamos, hay momentos en los que nuestras fuerzas flaquean, nuestro amor pasa por momentos cálidos y momentos en los que se enfría, nuestras seguridades parece que se oscurecen... ¿Qué hacer entonces? Un papel no tiene la capacidad de dar respuesta a estas cuestiones, ni la convivencia antes del matrimonio nos posibilita eliminar estas dificultades. En este momento podemos reconocer lo que es en verdad el matrimonio: el Señor Jesús, al elevar el matrimonio a la categoría de sacramento, nos está brindando la posibilidad de asistirnos con su gracia, de restaurarnos con su amor, de hacer eternamente todas las cosas nuevas. Esto es lo que sucede en nuestro corazón cuando se recibe este sacramento. El matrimonio es para aquellos que quieren abrazar el proyecto de vida más alto y más bello que el hombre puede soñar.

¿Qué pinta Dios en una relación? ¿Qué supone casarse por la Iglesia?
No se trata de la guinda del pastel, sino de la levadura. Es Dios quien da fundamento y solidez a una relación esponsal. Además, Él mismo es el modelo de la vida matrimonial. A los matrimonios se les pide amarse como Cristo ama a su Iglesia, hasta dar la vida, hasta la última gota de sangre si es necesario. Quien quiera vivir intensamente su relación tiene la necesidad de mirarse en este espejo. Y, quien lo hace, como sin darse cuenta, se convierte en el mundo en el reflejo del amor de Dios.

¿Qué se puede hacer para mejorar la preparación al matrimonio?
Los cursillos prematrimoniales son el último paso en la preparación; a ellos se va con el discernimiento hecho. Son necesarias estructuras pastorales que acompañen a los novios en el proceso previo.
Por ejemplo, una Escuela de oración para novios y matrimonios. Los cristianos sabemos rezar personalmente, pero ¿cómo se reza en pareja? Así se ponen en juego todas las piezas: el hombre, la mujer y el Señor; y así se puede acompañar tanto el discernimiento de los novios como el crecimiento de la propia vocación de los matrimonios.

http://www.alfayomega.es/Revista/2014/868/01_enportada3.php

miércoles, 8 de enero de 2014

- El gozo de la familia cristiana


anunciar la alegría del Evangelio de la Familia
“Hoy es día para anunciar de nuevo al mundo el Evangelio de la alegría: ¡la alegría del Evangelio de la Familia! La alegría del amor que ha madurado en la fidelidad del esposo a la esposa y de la esposa al esposo veinticinco, cincuenta y más años. La alegría del primer amor que surge en los corazones jóvenes como una primera llama que se enciende interiormente a través de la mirada y del conocimiento mutuo, que traen su causa de un amor más grande de Alguien que trasciende al novio y a la novia: ¡como una vocación que viene de Dios! La alegría del amor matrimonial entre el esposo y la esposa llega a su máxima expresión cuando fructifica en el esplendor de los hijos, si ninguna causa inculpable lo imposibilita”. “¡Hoy es el día para proclamar y testimoniar con gozo la alegría de la Familia como lugar privilegiado para el anuncio del Evangelio a todas las naciones!”, dijo en Madrid el cardenal Rouco en su homilía y añadió: “el Papa Francisco nos ha invitado a emprender la nueva etapa evangelizadora de la Iglesia marcándola con el sello de la alegría que brota de las entrañas mismas del Evangelio”. Y ha aclarado que “a ese Evangelio de la alegría, que es Jesucristo, pertenece como nota esencial la Buena Noticia de la Familia: ¡de la familia cristiana!”.
A las familias reunidas en la Plaza de Colón, “fieles, valientes e incansables”, el arzobispo de Madrid les ha dicho que “habéis venido unidas. Unidas en el interior de vosotras mismas por los lazos de un amor que es respeto, aprecio, cariño, entrega, donación mutua que no pide ni exige precio alguno, salvo el del amor. Unidas entre vosotras en la Comunión de la Iglesia, para atestiguar públicamente ante el mundo y ante los hombres de nuestro tiempo que la familia, vivida a la luz de una fe amiga de la razón, en la esperanza y en el amor de Jesucristo es la fuente de la primera y fundamental alegría: la alegría de la vida nueva que nace natural y sobrenaturalmente; la alegría capaz de sobreponerse a cualquier clase de sacrificios, convirtiéndolos en oblación de amor; la alegría duradera, perdurable, segura y fiable porque se funda en la mutua donación entre el marido y la mujer, entre los padres y los hijos, entre los abuelos y nietos; en último término, porque se fundamenta y enraíza en la gracia de Dios”.
“Es la familia - ha proseguido - donde se inician y se dan los primeros y decisivos pasos del itinerario de ese amor humano fiel y fecundo sin el cual el nacimiento y el crecimiento de la sociedad y de toda la humanidad en justicia, solidaridad y en paz se hace inviable y sin el cual la misma Iglesia no logrará edificarse y consolidarse, día a día, como la comunidad de fe en Jesucristo Redentor del hombre, fundada y sostenida por Él”. Por eso, “dar testimonio del Evangelio de la alegría con obras y palabras en nuestro tiempo es tarea y urgencia primordial de la familia cristiana. Sin su testimonio, sobre todo en esta hora crucial de la humanidad, la evangelización del mundo empalidecería y languidecería hasta su desaparición efectiva”.
Y es que “no hay otro lugar de la experiencia y de la existencia humana donde se puede encontrar quien pueda consolar, aliviar, ayudar eficazmente y alentar animosamente a los enfermos crónicos, a los terminales, a los que han perdido el puesto de trabajo, a los desocupados sin expectativas de empleo en tiempo previsible, a los jóvenes que han embarrancado sus vidas en el alcohol, en la droga, en el sexo salvaje… que no sea en el ambiente cercano, acogedor, tierno y comprensivo de la familia. Naturalmente, de la familia en la que la fidelidad mutua, vivida y mantenida con la fuerza del amor cristiano ofrece brazos abiertos, casa y hogar". "En esta dura y persistente crisis, por la que atraviesan todos los países europeos, la familia cristianamente constituida está demostrando, una vez más, en una dificilísima coyuntura histórica, su insuperable e insustituible valor para la solidaridad y la paz social”, ha subrayado el cardenal Rouco.
Asimismo ha alertado de que no sólo hay “circunstancias de extraordinarias contrariedades económicas, sociales y culturales con las que han de enfrentarse, sino con algo mucho más complicado y costoso humana y espiritualmente: un clima de opinión pública y de medio-ambiente ciudadano en el que prima una concepción de la vida personal caracterizada por ‘la transitoriedad’, como gusta expresarse el Papa Francisco. Ni siquiera el don de la vida se entiende como definitivo e inviolable y, por lo tanto, tampoco, el don del amor”.
Hoy, “en la agobiante atmósfera intelectual y ‘mediática’”, tan “contaminada por una visión radicalmente secularizada del mundo y del hombre”, es más que nunca necesaria “la luz y la fuerza de la fe para comprender totalmente, aceptar cordialmente y vivir gozosamente el valor natural de la familia constituida sobre el matrimonio indisoluble”.
“No se ha hecho imposible el modelo de la familia cristiana. Esa luz y esa fuerza de la gracia de una madura fe cristiana la hace invencible y capaz de sobreponerse y superar cualquier desafío del Maligno y cualquier debilidad nacida del pecado. Esta fe viva está al alcance de la familia cristiana cuando en la escucha de la Palabra de Dios, en la oración compartida y en la acción de gracias eucarística se abre a la gracia de la presencia y del ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret”.
Por eso, el arzobispo de Madrid ha exhortado a no tener miedo “de seguir manteniendo abierto lo más íntimo de vuestros hogares al don precioso del Evangelio de la Sagrada Familia, al amor de María y José, que por virginal y exhaustivamente realizado y consumado en el amor a su Divino Hijo y en la entrega a su misión salvadora de ser el Redentor, el Amigo, el Señor y el Hermano de todos los hombres, fue amor limpio, íntegro, incondicional… modelo sublime de todo amor a Dios y a los hombres: ¡el modelo por excelencia del amor de Jesucristo! ¡Que ese amor de María y José aliente, sostenga y santifique vuestro amor de esposos y de padres de familia, sellado sacramentalmente el día en que habéis contraído santo matrimonio ante Dios y ante la Iglesia! ¡Que modele también la respuesta de amor de vuestros hijos y su vivencia mutua como hermanos!”.
Y ha animado a las familias, asegurando que no están solas. “¡La oración de innumerables almas consagradas a la plegaria y a la oblación de sus vidas por la Iglesia os acompaña! Vuestros Pastores y las comunidades eclesiales, a las que pertenecéis, quieren estar y están a vuestro lado con su oración, con su cercanía y amor fraterno”. “La Iglesia y el mundo de nuestros días os necesitan −como muy pocas veces ha sucedido en el pasado− para llevar el Evangelio al corazón del hombre y de la cultura contemporáneas. Habéis recibido de Dios un don precioso de incalculable valor: el de la fe y el de ser familia cristiana”, ha señalado.
A continuación, el cardenal Rouco ha hablado de las familias misioneras que iba a enviar al finalizar la Liturgia de la Palabra. “Han recibido mucho del Señor −¡el don de la fe y de la vida cristiana en sus familias!− y quieren darlo y comunicarlo a todos. Son unos testigos excepcionales de lo que es y de lo que significa el amor cristiano y el de compartirlo en plenitud”. “Quieren ser testigos con obras y palabras de la presencia salvadora de la Sagrada Familia de Nazareth en la hora presente de la humanidad. ¡Sembradores a manos llenas del gozo del Evangelio! ¡De la alegría del Evangelio de la familia cristiana!”. 
Y ha concluido encomendando a estas familias misioneras “al cuidado maternal de la Santísima Virgen, a la protección paternal de San José y a la gracia y a la ternura divina del Niño Jesús”.
Un día frío aunque soleado no ha impedido que varios miles de personas se congreguen en la plaza madrileña en el acto central de la Fiesta de la Familia, convocada este año bajo el lema "La familia, un lugar privilegiado". La gran celebración ha comenzado a las 10.30 horas, con la intervención de Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, que ha anunciado el Kerigma.