viernes, 25 de noviembre de 2011

-Adviento, tras las elecciones


Adviento, tras las elecciones
Cardenal Antonio Cañizares
"Mi reflexión….se centra en el tiempo de Adviento.
En él, la Iglesia pide que se rasguen los cielos, que se abran, y venga a nosotros la salvación, el Salvador, que tantísimo necesitamos. Me centro en el Adviento porque los cristianos podemos y debemos hacer mucho, en cuanto cristianos, en la hora crucial y crítica que vivimos. Somos muchos en España, la mayoría. Como cristianos, por el hecho de serlo, somos invitados a cruzar con el Adviento el umbral de la esperanza: tenemos una responsabilidad muy especial, que surge de la fe y esperanza que anuncia el Adviento, y nos impele a ser consecuentes con lo que somos y esperamos. El cristianismo no es una ideología más o menos duradera. Es la presencia de un hecho único, irrevocable, sin parangón en la historia de los hombres. Este hecho es una Persona: Cristo, que nos ha traído a Dios y nos ha revelado, con todos sus gestos y palabras, que Dios es Amor, lo ha apostado todo por el hombre, y, en favor del hombre, no se reserva ni escatima nada. ¿Cómo no abrirse a esta esperanza tan grande, cómo no secundarla?
En medio de signos sombríos, en situación complicada que afecta a todo el mundo, para muchos resultará difícil la esperanza y confiar en palabras proféticas tales como las que escuchamos en el Adviento: «De las espadas se forjarán arados, y de las lanzas podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo». ¿Confiar acaso en ellas cuando vemos cómo las armas de la injusticia originantes de falta de trabajo, hambre, tantas calamidades, se ceban dramáticamente sobre los que padecen esta situación? Por eso, los cristianos, de modo especial, escuchamos una llamada para dirigir nuestra mirada a Cristo, abrir de par en par nuestras puertas a Él.
La llamada que en estos precisos momentos escuchamos los cristianos es a caminar a la luz de Jesucristo, a dejar las obras de las tinieblas y de la oscuridad, es decir, a dejar de una vez: el egoísmo, el rencor, el medro personal por encima de todo, el afán y ambición de poder, la pasión de acumular para sí por encima de los otros, el olvido del bien común y la falta del respeto debido a la dignidad personal e inalienable que tiene todo ser humano, la búsqueda de bienestar a costa de lo que sea y de quien sea, la mentira, el engaño, el relativismo, la injusticia, el cerrar las entrañas ante la necesidad y miseria del hermano necesitado, la destrucción de la familia o de la vida, el vivir de espaldas a Dios o como si Él no existiera, etc., etc. Este año el Adviento llama con apremio a los cristianos a pertrecharnos de las armas de la luz, de la Luz que viene, y está en medio de nosotros, para iluminar la oscuridad de nuestro mundo: la luz de la verdad y del amor, «la verdad en el amor».
Por encima de todo está Dios y el hombre, está la familia, está la verdad, está el bien común, está sencillamente el bien, está el amor al hombre que sólo de Dios podemos aprender para amar con ese amor: total, sin medida, desinteresado, gratuito, hasta el extremo, indefectible, que no nos deja solos ni en la estacada, no nos abandona ni siquiera un instante, nos acompaña y cuida siempre, cuya predilección son los pobres y los últimos, siempre perdona y disculpa, ese amor que tantísimo todos estamos necesitando. Sin ese amor por el hombre nada va a cambiar, nada puede cambiar. Ese amor, sin embargo, lo cambia y renueva todo.
El Adviento interpela a los cristianos a que abramos de par en par las puertas al amor de Dios. El Adviento este año en los cristianos, sobre todo, debería resaltar, reavivar, la caridad y el amor, en su doble e inseparable faceta de amor a Dios y a los hermanos, que tiene en Dios-con-nosotros (Enmanuel), su hontanar y su meta. En realidad, la certeza y experiencia viva de lo que Dios ha hecho por los hombres, lleva a los cristianos, en la situación actual, a desear y a trabajar porque la forma de vida de todos sea la caridad, la justicia, la amistad que colabora y no se echa atrás en la búsqueda y aportación de soluciones al bien común y de la persona, por encima de barreras, de intereses, de miedos. Este amor es una realidad posible, se abre y se extiende sin cesar, reconoce la verdad y el bien de que es portadora o reclama toda persona, aprecia la razón y la libertad de todos, facilita la búsqueda libre y honesta del bien común, y la cooperación de todos a ese bien. Ese amor, que es amistad, solidaridad, más aún que es caridad más empeñativa todavía que la justicia y la solidaridad, es posible si nos acercamos más a Dios, Dios del amor, de la caridad, amigo siempre de los hombres. Esto, especialmente para los cristianos, se traduce ahora, como señaló la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, en colaborar decididamente en «políticas sociales y económicas responsables y promotoras de la dignidad de las personas, que propicien el trabajo para todos», para tantas familias y jóvenes singularmente afectados; en estar en primera fila de compromiso con «políticas que favorezcan la iniciativa social en la producción y que incentiven el trabajo bien hecho, así como la justa distribución de las rentas», corrijan errores y atiendan a las necesidades de los más vulnerables”.
El momento apremiante que vivimos reclama también de los cristianos estar en primera fila en la tutela, promoción y testimonio de la familia y de su verdad, en la defensa y promoción de la vida, y de cuanto haya que hacer ante la emergencia educativa que padecemos y ante la urgencia de una cultura fiel a sus raíces, en un proyecto común. Todo ello entra dentro de la caridad, con su dimensión social y política. El Adviento pide estar vigilantes y despiertos, no cruzados de brazos como espectadores: exige preparar los caminos al Señor que llega, lo cual también comporta cooperar decididamente en la regeneración humana, moral, social, política y cultural de nuestro pueblo. Con Dios, ¡manos a la obra!
Cardenal Antonio Cañizares

-Los ángeles nos protegen


"Los ángeles nos protegen"
Benedicto XVI ha hablado sobre los ángeles. El 2 de octubre es el día que la Iglesia recuerda a los ángeles custodios. Benedicto XVI ha hablado de los ángeles: "El Señor está siempre cercano y operante en la historia de la humanidad, y nos acompaña también con la presencia singular de sus Ángeles, que hoy la Iglesia venera como “Custodios”, o sea, ministros de la divina premura para todo hombre".
"Desde el inicio hasta la hora de la muerte, la vida humana está rodeada de su incesante protección. Y los Ángeles coronan a la Beata Virgen María, quien acoge la ferviente súplica, para que sea abatido el mal y se revele, en plenitud, la bondad de Dios.

-Nuevos derechos o intereses personales


"Los llamados nuevos derechos sólo son retórica anestesiante fruto de una exhibición ideológica"
Un vocal del CGPJ, contundente con quienes quieren convertir sus intereses personales en un derecho humano.
La inauguración este viernes del XIII Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación Universitaria San Pablo, ha dado lugar a las primeras conferencias en torno al tema de convocatoria: Libertad religiosa y nueva evangelización.
Carlos Romero, lamentó que “el modo secularizado de entender la vida haya hecho mella en la forma de actuar de muchos católicos”. Una realidad que se ha de revertir mediante la transformación de los espacios culturales, políticos, sociales y económicos en lugares de “difusión del evangelio”.

La inflación de derechos

Posteriormente, dentro del desarrollo ordinario del Congreso, tuvo lugar, entre otros actos, una mesa redonda sobre Derechos humanos y nuevos derechos.
La acumulación de derechos y de leyes, así como la arrogación por parte del poder político de un papel de otorgador de nuevos derechos está debilitando el sentido y la fuerza del concepto de derecho fundamental. Ésta fue una de la reflexiones centrales que dejó el vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Claro José Fernández-Carnicero durante su intervención.
Esta “inflación de leyes y derechos no contribuye ni al aumento de la seguridad jurídica ni al bienestar social” y produce ciertas disfuncionalidades, pues el “otorgamiento de nuevos derechos conduce al aumento de la litigiosidad, en una administración de justicia ya condicionada por una anómala inestabilidad normativa”.
Con todo, posiblemente el efecto más dañino causado por la generación de nuevos derechos sea, para el ponente, el debilitamiento de los derechos fundamentales. A su juicio, los llamados nuevos derechos no son más que “retórica anestesiante” fruto de la “exhibición ideológica”. En suma, una “propaganda” que, “aunque anuncie la igualdad” encierra ese “despotismo que ya anunció Alexis de Tocqueville”.
En esta dinámica se llega a confundir la “búsqueda de intereses particulares con un derecho humano” y se le otorga a los poderes públicos “nuevos títulos habilitantes para intervenir en el espacio propio de la persona”. Una concepción totalmente invertida, pues los derechos realmente deben “ser un límite del poder”, y de la que surgen “categorías jurídicamente aberrantes como el aborto”. Éste cae en la “contradicción de presentarse como derecho cuando tiene como fin acabar con el bien jurídico más preciado: la vida”.

-La familia frente a la ideología de género


Tres mujeres alertan del feminismo radical y la ideología de género: «Estamos ante un precipicio»
“La ideología de género considera al ser humano como un ser que se construye y actualmente nos situamos ante tres frentes de batalla: la bioética, la ética sexual y el lugar de la religión en la vida pública, donde predomina un ambiente de gran hostilidad hacia lo católico”: así lo afirmó este sábado Carmen Sánchez-Maillo, profesora de Teoría y Filosofía del Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad CEU San Pablo, en su intervención en la mesa redonda sobre "Laicismo e ideología de género", enmarcada en el XIII Congreso Católicos y Vida Pública, que versa este año sobre Libertad Religiosa y Nueva Evangelización.
 Por su parte, la catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Navarra Ángela Aparisi Miralles expuso las características y consecuencias de la ideología de género, que “asegura que el hombre nace neutro y su construcción es producto de la cultura y la sociedad”, “realiza una separación entre sexo (biológico) y género (cultural) e insiste en una perspectiva ideológica que cierra los ojos a la realidad”. La ponente describió la familia como un ecosistema humano que posibilita el buen desarrollo del ser humano y propuso “un modelo de complementariedad y corresponsabilidad que, frente a la ideología de género, intente hacer compatible la igualdad y la diferencia entre varón y mujer”.

-El suicidio, una dramática estadistica


El suicidio es la primera causa de muerte violenta en el mundo
En España, se quitan la vida entre nueve y diez personas cada día
 "Cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo". "El suicidio es la primera causa de muerte de mujeres entre 30 y 34 años en nuestro país". "3.429 personas se quitaron la vida voluntariamente en 2009".
Su frecuencia ha aumentado un 60% ... en el último medio siglo, y ya son varios los estudiosos que señalan un incremento propiciado por la crisis económica, si bien la mayoría de los expertos coincide en que aún no existe la suficiente perspectiva para corroborarlo.
Según las últimas cifras del INE, en 2009 cerca de 3.500 personas se quitaron la vida en España. el vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, Alfredo Calcedo, que calcula una tasa de suicidios de 10,5 por cada 100.000 habitantes, es decir, 4.500 muertes anuales

¿Por qué se suicidan?
Si algo se ceba con los suicidas es la enfermedad mental. O más bien viceversa. En el 90-95% de los casos existe algún tipo de trastorno psiquiátrico, la mayor parte de las veces, una depresión. De ahí la importancia de la atención y detección temprana.
"El 5% restante obedece a un factor existencial que hace que la persona en cuestión vea en el suicidio la única manera de poner fin a sus problemas", según el sociólogo y periodista Juan Carlos Pérez. Los antecedentes familiares, padecer una enfermedad crónica que cursa con dolor, conductas adictivas (como el alcoholismo), acontecimientos vitales que suponen pérdidas afectivas, el aislamiento y el hecho de haber tenido alguna vez pensamientos suicidas son otros factores de riesgo.
Las mujeres lo intentan más. Los hombres son más efectivos. "Usan métodos más contundentes", De hecho, los varones triplican a las féminas en número de suicidios.
Los estudios detectan dos picos en las cifras: la adolescencia y la vejez. "Los ancianos son el principal grupo de riesgo, por varios factores, como la pérdida de poder adquisitivo que va aparejada a la jubilación", explica el doctor Calcedo. "Además", añade, "está la inversión de la pirámide poblacional: cada vez hay más ancianos, una esperanza de vida mayor, y por tanto más enfermedades crónicas, problemas familiares, la pérdida de la pareja...".
Para los adolescentes, por su parte, el fracaso escolar, un desengaño amoroso, el divorcio de los padres o conductas de imitación pueden convertirse en desencadenantes de la muerte voluntaria.
¿qué piensas de estos datos?

lunes, 10 de octubre de 2011

-Jesús Misericordioso: Congreso en Polonia


    +EL CRISTO RESUCITADO ES EL JESUS MISERICORDIOSO
-La Divina Misericordia es un concepto fundamental para comprender la misión de Cristo, su vida, su muerte y su resurrección. El Cristo resucitado es el Jesús misericordioso. En sus apariciones después de su Resurrección, Jesús muestra la profundidad de la Misericordia a través de su paciencia (hasta la muerte), su enseñanza y su amor a los hombres tal como somos.
-No se trata solamente de enseñanzas, sino que es el Cristo Resucitado quien nos dice a cada uno: "Así soy yo (compasivo y misericordioso). Tu también puedes seguirme".
-Así donde domina el odio y la sed de venganza, allí donde la guerra siembra el dolor y la muerte de los inocentes, hace falta el Amor misericordioso de Dios que dé luz que resplandezca y demuestre el valor infinito de cada ser humano.
-Hace falta Misericordia para que cualquier injusticia que existe en el mundo encuentre su fin en el resplandor del Amor misericordioso. Hoy, la Misericordia es mas importante que nunca, es una esperanza excepcional para el mundo.
-Cristo nos ha revelado que Dios es Padre de la Misericordia, y ello nos permite ver a Dios muy cercano al hombre, especialmente al hombre cuanto mas se encuentre en sufrimiento o puesto en peligro su propia existencia y dignidad humana. JPII dijo: "Ha llegado el tiempo en el que el mensaje de la Divina misericordia vierta en los corazones humanos esperanza; que comience a ser fuente de una civilización nueva, la Civilización del Amor. Y el Papa exclamaba: "!Como el mundo necesita poder comprender y acoger la Divina Misericordia!".
-¿no habría que cambiar los programas pastorales?. Es hora de concentrarnos en la vivencia del vivificador misterio de la Divina misericordia tanto en la vida de la Iglesia como para darlo a experimentar en la vida social, a cada nación y a todos los pueblos del mundo entero.
-"si algunas veces el hombre contemporáneo ya no tiene la osadia suficiente para pronunciar en voz alta la palabra ¨misericordia" o se encuentra con una conciencia desprovista de misericordia, carente de contenido religioso; mayor motivo para que la Iglesia pronuncie esta palabra, no solo en su nombre, sino tambien en nombre de todos los humanos."
El dia de Pascua, Jesús resucitado mostró las marcas de los clavos en las manos y el costado; les mostró las heridas hechas por los soldados romanos durante la pasión, y sobre todo, les mostró su corazón herido, del cual mana un abundante rayo de Misericordia que se derrama sobre toda la humanidad.
-Todos nos sentimos atraidos y cautivados por la llamada de Jesús: "Como el Padre me envió, así tambien yo os envio" (Juan 20,21-23).
-Estamos llamados a contemplar con santa Faustina a Jesús resucitado (su imagen en el cuadro que Jesus le mandó pintar) y ello nos permite descubrir mas profundamente el misterio de Jesus crucificado y resucitado que nos revela constantemente (ejemplo: la Hora de la Misericordia: cada dia a las 3 tarde) el misterio de la Divina Misericordia, y nuestros corazones se llenan de gozo al oir para cada uno: "Yo soy el Amor y la Misericordia mismos" (D1074) y como. Dijo JPII: "la Misericordia es el segundo nombre del Amor que muestra su aspecto mas profundo, es decir, la capacidad de perdonar sin limites.
-Es descubrir, a la luz de la Pascua, que la Divina Misericordia es la luz para el mundo en los tiempos en que los hombres modernos, como ya se realizó de forma admirable en los apóstoles, recibimos a Cristo resucitado, compasivo y misericordioso (recordar la misericordia que tiene ante la incredulidad de Tomás, de los discipulos de Emaus, de los que dudaban justo a la Ascensión...).
Al abrir el segundo congreso mundial, el arzobispo de Cracovia, el cardenal Stanislaw Dziwisz, el 1 de octubre 2011 en el Santuario de la Divina Misericordia recordando la “valentía” de Juan Pablo II de apoyar a santa Faustina proclamando la misericordia a todo el mundo.
Toda la misión del beato Juan Pablo II “se resume en la proclamación de la misericordia”, afirmó. El papa polaco consideraba el mensaje de la misericordia “como un signo de los tiempos para una humanidad perdida en el materialismo”, explicó quien fuera su secretario particular. El predecesor de Benedicto XVI decía que “la luz de la misericordia divina iluminará el camino de los hombres del tercer milenio”.
Juan Pablo II quedará como el papa de la Divina Misericordia: en 1980 publicó la encíclicaDives in misericordia sobre la misericordia divina; canonizó a santa Faustina el 30 de abril de 2000: ese día instituyó en la Iglesia la fiesta de la Divina Misericordia, que se celebra cada primer domingo después de Pascua.
Fue en la víspera de esa fiesta, el 2 de abril de 2005, el día que precisamente él falleció, y su beatificación se celebró un domingo de la Divina Misericordia, el 1 de mayo de 2011.
Al abrir el segundo congreso mundial, que tuvo como tema La misericordia, fuente de esperanza, el cardenal Dziwisz invitó a dirigir la mirada a “un apóstol especialmente digno de la Divina Misericordia, el beato Juan Pablo II”.
El purpurado recordó que Benedicto XVI cree que “toda la misión de Juan Pablo II, realizada al servicio de la verdad sobre Dios y el hombre y la paz en el mundo, se resume en la proclamación de la misericordia”.
JPII dijo en Cracovia: "Fuera de la Misericordia de Dios no hay otra fuente de esperanza para los seres humanos" y para ello confió la Iglesia y el mundo entero a la Divina misericordia. (JPII estaba convencido de que Dios nos recordó la Misericordia como salvación de una época en que la humanidad se pierde en el materialismo, y como a través de la Misericordia se puede despertar la esperanza en el corazón.  Así el lema de este segundo congreso es: "La Misericordia fuente de esperanza".

Congreso Divina Misericordia, Varsovia Octubre, 2011:
*Dios es Amor y Misericordia. Es el Amor eterno, invariable y constante:
-No sabriamos nada de él si no hubiera sido revelado en el Antiguo y el Nuevo Testamento, asi san Juan dice "Dios es Amor" (1Jn 4,8).
-Dios ama a cada hombre y a cada uno se dirige con un amor infinito.
-Dios el Amor que abraza a todas las criaturas y en particular al hombre y su sufrimiento, angustia y miseria; y ese Amor es la Misericordia. Llamamos misericordioso a quien tiene compasión por la miseria de otra persona y le ayuda a salir de su miseria, eliminando las diferentes deficiencias.
-la Misericordia es "el segundo nombre" del amor, que muestra su aspecto más profundo, es decir, la capacidad de perdonar sin limites.
-La Misericordia divina se derrama sobre toda la humanidad por medio de la súplica confiada al Amor misericordioso y por los sacramentos de la Iglesia.
- Creemos que Jesús resucitado confió a santa Faustina su mensaje de misericordia para que ella lo transmita al mundo. Dios dio este mensaje en un momento muy dificil de la historia del Mundo, esto es, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. En los horribles tiempos de la mayor desgracia de la humanidad, cuyos simbolos son los campos de concentracion nazis y los gulags sovieticos; bajo los dos terribles sistemas materialistas de poder ateos: el nazismo y el comunismo.
-Jesus misericordioso le dijo a la hermana Faustina: "La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia". Gracias a santa Faustina y a Juan Pablo II este mensaje se convirtió en un signo de esperanza para la humanidad.
-El 30 abril del 2000 el Santo Padre estableció la fiesta anual de la Divina Misericordia y el 17 agosto del 2002, confió el mundo entero a la Divina Misericordia. Este acto se convirtió en un especial credo del Santo Padre, quien estaba convencido de que Dios nos recordó la misericordia como signo de una época en que la humanidad se pierde en el materialismo.
-La Divina Misericordia es la luz para el mundo en los tiempos en que los hombres modernos, como lo hicieron los Apóstoles, recibirán a Jesus resucitado. Aqui en Polonia el Papa constató que "Fuera de la misericordia de Dios no hay otra fuente de esperanza para los seres humanos", también nos incitó a transmitir el mensaje de misericordia a todo el mundo para despertar la esperanza en el corazón.
-Una forma también de llamar a la Divina Misericordia para el hombre alejado de Dios:: La ternura de Dios hacia el hombre sufriente:
-Benedicto XVI señaló: "de la Divina Misericordia que alivia los corazones, proviene la verdadera paz del mundo, la paz entre las naciones, las culturas y las diferentes religiones"

+Oración a Jesús misericordioso:
     Bendito seas Jesús, rico en misericordia, Tú que te inclinas sobre cada miseria humana que podamos sufrir; y lo haces de tal manera que la persona que experimenta tu misericordia sea siente reconocida y valorada.
    Te confiamos a todos aquellos que les toca vivir experiencias dolorosas, a los solitarios, a los que sufren espiritual y fisicamente, para que saquen fuerzas, esperanza y apoyo de tu bondad. Amen

+LA CONFIANZA
¿Cuál es la respuesta fundamental al Amor de Dios?: La confianza.
-"Las gracias de mi misericordia -dijo Jesus- se otorgan a quien confia en mí". "Cuanto más confie uno en mi, tanto más recibirá".
-"Quien confia en mi misericordia será muy feliz, porque Yo mismo tengo cuidado de el".

Objetivos del 2º Congreso Mundial:
-Buscar la verdad sobre el verdadero rostro de Dios y del hombre.
-Descubrir que el Redentor misericordioso está a las puertas del corazón de cada hombre. (Ver Apocalipsis 3,10).
-Reconocer que existe el Amor misericordioso y encontrar este Amor que se expresa con una fuerza particular frente a los pecadores y a los seres que sufren.
-Reforzarnos con el regalo del Espiritu Santo que cura las cicatrices de los corazones, derrumba los muros que nos separan de Dios y de nosotros mismos.
-Actualizar lo que Jesús misericordioso, el Cristo Redentor de la humanidad, propuso a través de Santa Faustina; la tarea de "hablar al mundo entero de la inconcebible Misericordia Mia. Porque la humanidad no tendrá reposo hasta que no recurra a mi fuente de Misericordia" (D 699)
-Experimentar lo que significa "sacar la esperanza desde su fuente", para compartirla con el resto del mundo.
-Pedir la ayuda de Maria, la Madre de la Misericordia, de quien la apostol de la Divina Misericordia, Santa Faustina, y el beato Juan Pablo II, el la Jerusalen celestial, adoran, con todos los amigos de Dios, su infinita Misericordia.
-Con Juan Pablo II confiar a la Divina Misericordia el mundo entero para que se revele otra vez la fuerza del Amor misericordioso de Dios en nuestra historia.

* Poder ir hacia los nuevos caminos de la Misericordia, para ponernos al servicio de los hombres:
    -a través del testimonio de vida cristiana llena de misericordia
    -a través de los actos de amor, de las palabras y de la oración
-Llevar a termino lo que JPII nos recordó que tenemos que hacer con esta nueva concepción de la misericordia, cuya manifestación no es solo la eficacia de la ayuda, sino la capacidad de estar cerca del hombre que sufre.
-Acrecentar la tarea de proclamar el mensaje de la misercordia y de la conquista de los corazones para Dios, según nos dijo Jesús: "Id al mundo entero y anunciad la Misericordia" (Marcos 16,15), esto es, propagar el Evangelio de la Misericordia.
    * Para poder ayudarnos a llevarlo a cabo en la Iglesia tenemos el MOVIMIENTO APOSTOLICO DE LA DIVINA MISERICORDIA.
    -En este Segundo Congreso Mundial ofrecemos como respuesta para ayudar a llevar a cabo los objetivos indicados:
    -dirigir el interés y la vida de las parroquias, asociaciones y movimientos hacia la Misericordia y su resplandor, porqué Dios se expresa por su Belleza y se entrega a través de la magnificencia de la Misericordia.
    Ayudar a la comunidad cristiana local a que vea que debe darla al mundo para hacer brillar juntos el esplendor de la Misericordia. La comunidad existe gracias a la relación filial con el Padre de todas las Gracias. Así la Misericordia, y el hecho de darse y ofrecerse por amor, permiten la creación de una comunidad que influyen en su apertura al hombre sufriente y da consistencia a su verdadera existencia.
    La Misericordia permite a la Iglesia llegar a ser lo que debe ser: una comunidad de personas al mundo, que han recibido inmerecidamente y de forma totalmente gratuita la Misericordia, y son capaces de poder ofrecerla al mundo entero.
*El Santuario de Cracovia y cada iglesia o capilla que tenga la imagen de Jesús Misericordioso, es la casa para todo aquel que busca con esperanza la misericordia del Señor para hallar en el encuentro con El, la fuente inagotable de esperanza que es Dios mismo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

-Un Obispo reflexiona sobre la JMJ


Reposando la JMJ

Balance que ha hecho de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011 monseñor José Ignacio Munilla, obispo responsable del departamento de pastoral de juventud de la Conferencia Episcopal Española.
Han pasado varias semanas desde que terminó la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Madrid. En su transcurso, el evento generó 54.000 noticias en los teletipos de 108 países, a lo que se añade la gran cantidad de artículos posteriores.
En una lectura demasiado ligera, algunos han juzgado que este tipo de iniciativas sólo sirven para entusiasmar a los convencidos, y para encrespar más todavía a los contrarios… Sin embargo, pienso que una mirada más profunda nos ayuda a ver las cosas mucho más matizadas, hasta el punto de reconocer que “algo” se ha movido en nuestra sociedad con motivo de la celebración de la JMJ.
Es cierto que algunos de los medios de comunicación se han centrado en las reacciones más viscerales; algunas de las cuales, por cierto, nos han parecido más propias de la famosa “niña del exorcista” retorciéndose al contacto con el agua bendita… Pero aun siendo cierta la existencia de estos círculos virulentamente anticlericales, pienso que el fruto principal de la JMJ no es perceptible desde las crónicas de brocha gorda.
En efecto, me han llamado la atención algunos artículos de calado, como el de Vargas Llosa, quien reconoce el signo transmitido en la JMJ, y concluye que en su día fue un error pensar que la evolución cultural hacia la modernidad resultaría incompatible con la fe religiosa. También me ha impresionado comprobar cómo algún periodista de crónica religiosa, que se había caracterizado por denostar de forma indisimulada la JMJ (“pastoral triunfalista”, “fuegos de artificio”, etc.), ha reconocido públicamente su equivocación, al comprobar los frutos producidos (según la encuesta de la consultora GAD3, el 81 % de los participantes reconoce haber reforzado su relación con Dios, y el 55% afirma haber avanzado en el discernimiento de su vocación). Yo también puedo dar testimonio de más de un sacerdote y religioso que había juzgado críticamente la JMJ y que había optado por no implicarse en su convocatoria,  que se ha sentido positivamente “tocado” por una juventud admirable. Uno de ellos decía: “He visto de cerca a estos jóvenes, y tengo que reconocer que fuimos injustos al acusarles de ‘papalatría’”.
Ya antes de acudir a Madrid, los peregrinos de todos los rincones del mundo que convivieron unos días entre nosotros, fueron capaces de arrastrar a muchos jóvenes, e incluso a familias, camino de la JMJ. No olvidemos que los meses y las semanas previas a la JMJ, no era previsible una movilización de jóvenes españoles tan grande como la que finalmente se produjo. El número de inscripciones de peregrinos de los demás países era muy numeroso, pero no así el de los españoles. Pues bien, una de las explicaciones de esa asistencia de cerca de dos millones de jóvenes en Cuatro Vientos -como apunte orientativo, las compañías telefónicas han servido el dato de que en el recinto de Cuatro Vientos, fueron 1.560.000 las terminales telefónicas que estuvieron activas- , que a todos nos ha dejado sorprendidos, la tenemos que buscar, entre otros factores, en la gran animación que los peregrinos venidos de todas las partes del mundo realizaron entre los españoles, los días previos a la JMJ. ¡¡Su alegría y madurez nos habían conquistado!!
Una vez más, como en tantos otros momentos de la historia de la Iglesia, comprobamos cómo la “catolicidad” (universalidad) de la Iglesia es sanadora de nuestras crisis locales. Un día fuimos nosotros quienes llevamos la fe al Nuevo Mundo. Ahora llega el momento de abrirnos humildemente a todos los carismas que puedan rejuvenecernos.
Si se me permite destacar una anécdota de mi estancia en Madrid, me llamó la atención que los taxistas con los que tuve ocasión de charlar durante esos días, subrayasen su asombro y alegría. (¡Siempre he pensado que el gremio de los taxistas es uno de los que más sentido común suele demostrar, por aquello de conocer la realidad social a pie de calle!). Me decía uno de ellos: “Yo soy testigo de la degeneración progresiva que se ha producido en los últimos años, en la forma como los jóvenes viven el ocio por las noches…  y sólo puedo decir que esta juventud que estamos viendo estos días me llena de esperanza… ¡Me gustaría que mis hijos recibiesen ese tipo de educación moral!”. Yo le apunté que la clave de los valores de esa juventud no estaba tanto en la moral en sí misma, sino en haber descubierto a la persona de Jesucristo. ¡Sin Jesucristo y sin su Evangelio, es imposible una juventud así! El taxista calló y me señaló la imagen del Cristo de Medinaceli que tenía puesta en el salpicadero…
No olvidaremos nunca aquella tormenta de Cuatro Vientos, que nos dejó empapados en la celebración de la Vigilia nocturna, a la que siguió un impresionante silencio en el que adoramos a Jesucristo presente en la Eucaristía... Un suave y precioso canto se elevó en aquel momento: “¡Ave verum Corpus natum de Maria Virgine!” (¡Salve, verdadero Cuerpo nacido de María Virgen!)… ¿Cantaba el Orfeón Donostiarra o era el coro de los ángeles cuyas voces llegaban hasta nosotros?